unnamed

ESCRIBE: Víctor Tapia

Un fantasma recorre a la música argentina. Una voz molesta que proviene tanto de las bocas de jóvenes y viejos. Una frase que sentencia que “la música ha muerto”, “el rock nacional es una mierda”, “ya no hay bandas buenas”. Esta creencia se ha instalado como bandera en las mentes de numerosos melómanos que imploran el regreso de un pasado supuestamente mejor. De nada sirve recordarles que en los 80, época dorada de nuestro rock, los medios dedicaban decenas de notas al “fin del rock argentino”. Es inútil mencionarles que en los 90 muchos decían que no había nada que escuchar, al mismo tiempo que la movida sónica traía al país los géneros más revolucionarios que se estaban cocinando en Inglaterra. Y poco ayuda recitarles las palabras del sabio Spinetta, aquellas que en el Artaud sostenían que “aunque me fuercen yo nunca voy a decir que todo tiempo por pasado fue mejor ; mañana es mejor

Pero hay algo que sí funciona: hacerles escuchar sin ninguna vuelta la música que miles de bandas vienen tocando y grabando en el país. Mientras el maimstream muestra una de las facetas más conservadoras que se hayan visto en las últimas décadas, el under esconde muchísimos discos y bares que logran hacerse oír , a pesar de los golpes de las discográficas y las clausuras perpetradas por los gobiernos. Si la radio no pasaba en los 70 a Pescado Rabioso o a Vox Dei, no podemos esperar que ella nos enseñe hoy qué bandas nuevas hay para escuchar. Es necesario salir a los centros culturales, recorrer disquerías especializadas o incluso, realizar una pequeña googleada e investigar qué se ha colgado en la web.

Ácido Canario es uno de los tantos proyectos gloriosos que el under argentino oculta. Los seis álbumes que esta agrupación lleva editados son la mejor prueba. Quienes están atentos a las nuevas movidas los han descubierto a tiempo: Rodrigo Espina les ha dedicado un documental, con la colaboración de Marcelo Iconomidis (sí, el mismo que pasa los videos musicales de Capussotto) y Marcelo Capasso (bajista y productor de Fabiana Cantilo). Diego Capussotto, estrella indiscutible del humor absurdo, ha confesado su devoción por la banda y ha pasado videos de ella en sus programas televisivos. Sólo falta que los descubran quiénes creen que el rock ha muerto. Todos Hablan, Nadie Escucha es una ocasión perfecta para romper con este falso prejuicio.

canario-combo

El sexto disco de Ácido Canario rompe con dos años de silencio. Pero esto no se debe a que antes no hubiera nada para decir: Zelmar Garín, creador y líder de la banda, ha tomado la decisión de lanzar un álbum cada dos años, renovando a todos los músicos. Su propósito es permitir que la música siga renovándose y ampliándose continuamente. El objetivo se ha cumplido: el sexto volumen de Ácido Canario suena muy distinto a sus discos previos. En él desfilan los innumerables estilos musicales que Zelmar escucha, demostrando que los mejores músicos deben ser melómanos inquietos. La mayor virtud del disco reside en que la profunda experimentación utilizada no ha dejado de lado la construcción de la melodía y la canción. Esta particularidad transforma a Todos Hablan, Nadie Escucha en una magnífica puerta de entrada al mundo del rock experimental .

El violín de Detrás de la Oscuridad la electrónica de Guerrero, la distorsión de Templanza y el final magnífico de Umbral son solo algunas de las joyitas que se pueden disfrutar en este disco. Todos los temas están cargados de efectos y una producción que deja de lado el lo fi característico de muchas bandas alternativas , con la meta de privilegiar un sonido claro y potente. Las canciones están todas enganchadas para que el oyente se quede a escuchar el disco entero, como se solía hacer cuando el disco representaba una obra artística en sí mismo. La continuidad temática de la placa está garantizada por las grabaciones de una voz que nos habla del lanzamiento del disco como si éste fuera un cohete espacial y la constante presencia de un canario, al cual se le ha atribuido en los créditos el rol de “gurú”

La cantidad de instrumentos es increíble. Zelmar toca un set de objetos amplificados, pedales en feedback, percusiones, guitarras, monotribe, “chatarra” y voces. Y por si fuera poco, también compone las letras y la música, al mismo tiempo que se ocupa de la grabación, la mezcla y el mastering. Nahuel Creche se encarga del octapad; Matías Díaz del bajo, el trombón y el bajo preparado; Francisco Ferreras de las guitarras eléctricas; y Waldermar Garín toca el violín en la cuarta canción. La tapa ha sido diseñada por Ale Leonelli y el sello que distribuye el álbum es Noseso Records, emprendimiento independiente creado por el mismo Zelmar para difundir la música experimental argentina.

Quiénes estén interesados en escucharlo, pueden comprarlo en versión de descarga digital a solo 80 pesos en http://nosesorecords.com/tienda/producto/acido-canario-vol-6-todos-hablan-nadie-escucha/. Y también pueden participar de una experiencia única el próximo sábado 15 de octubre, en el que se realizará una escucha a oscuras del disco acompañada de una performance de actores con máscaras diseñadas especialmente. La cita tendrá lugar en El Emergente Bar Club de Almagro (Francisco Acuña de Figueroa 1030) a las 21 horas. Las entradas se venderán en puerta a solo 100 pesos, y con su adquisición viene incluida la descarga del disco.

El rock está más vivo que nunca. Por más que quieran matarlo, siempre habrá un canario para cantar la verdad y probar que la música no morirá nunca.

unnamed-1

Dibujos y partituras del disco

Anuncios